Que lindo es escuchar, leer, y ser escuchado. que exista tanto espacio en el mundo, y dos personas coincidan, en experiencias, en tiempos, que se agarren la mano aun a horas de distancia. si una lagrima se desprende, no es motivo de cargada, aquí, entre nos, no hay pudor. solo hay un cómodo sillón, sobre el cual recostarnos a hablar: el hombro del otro.
y si no es mi hombro, sera mi pecho. o mi alma, da igual el lugar.
Afrontar la soledad de ésta forma y poder charlar sobre la impotencia que nos da vivir reconstruyendonos.
da paz.
Sonrisa, lagrima, canción. Cualquier detalle es nafta para mi corazón hoy. Cualquier cosa que devenga de quien sepa escuchar, abrir su corazón y dejarse caer en mis imperfectas pero sinceras manos.
quizás no tenga una respuesta a todas las dolencias del mundo. quizás solo sepa abrazar.
A veces con brazos, a veces con palabras.
Que cárcel ingrata la desconfianza, que injusto fue nuestro pasado, que nos hizo tratarnos como seres hostiles el uno para el otro.
Pero con los días las palabras se rellenan. ya no son sólo palabras, tienen nombre y apellido, grupo sanguíneo y por sobre todo, tienen sentido.
No le quiero tener miedo al miedo. se que cruzando las espadas, se puede pelear mejor.
y por qué ahora? por que no antes, por que no después?
Hablé mil veces de un destino que puedo escribir y moldear... pero quien guía, quien guió, a ese otro transparente que va tomando importancia y color... quien lo trae hasta mis costas?
hay cosas que no me explico.
y quizás eso,
sea un buen comienzo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario