martes, 14 de enero de 2014

Edipo Laboral.

Realmente hoy no me debato la cabeza por el amor, o la amistad, o el clima
Hoy, estoy lleno de una poderosa y aplastante angustia, que no solo fulmina mis palabras ciegas a los oidos de los demas..
sino que afecta mi cuerpo promoviendo un dolor intenso...
sucede que acepté un desafio,
 incluirme en el universo laboral,
era una tarea plenamente fisica, la cual yo me creia capaz.
pero hay algo... que estaba fallando en mi,
y no fue solo un musculo,
 o la respiracion,
o mi capacidad de logica...
 algo mucho mas profundo...
 no supe reconocer mis limites,
 me exigi de una forma inhumana.
Acabe una jornada, la primera, deseando dormir años.
arrepentido de haber aceptado el puesto, pesadumbroso y con lagrimas en los ojos... dejando la masculinidad tirada en algun lugar del frio infierno que vivi.. decidi renunciar.
era la bolsa tatuada con un signo de pesos, o la vida que llevo, que.. aunque pese y tome deciciones con el codo... sigo queriendola de cabo a rabo.
en una emboscada entre el orgullo y la auto preservacion, llegue a mi casa, tenia un aspecto sombrio, la cara y los brazos hinchados, los labios morados.
mi vieja no sabia si habia ido a trabajar o me habia atropellado algun auto. volvi dando pena.. y eso es lo que tanto me molesta.
El querer y no poder. el deseo castrado por la ley. esta vez, pego hondo... pego en lo imposible, en el cuerpo que me representa. ante una majestuosa ley... el esfuerzo, del cual no me puedo renegar...
pareciera un edipo laboral.. donde el trabajo es padre,  es quien tiene la vara y el castigo me lo inflingio al querer superar mis limites.

martes, 31 de diciembre de 2013

durmiendo con el enemigo

Primeros momentos del año 2014, un mano a mano, con alcohol de por medio, con mi progenitor.
En un principio todo pareció un jolgorio, felicidad,, risas, intercambios fortuitos entre el  y mi madre.
Mi hermana acompaño en la felicidad de recibir un nuevo año.

Percutidas ellas, por el cansancio del dia acudieron a despedirse. Se fueron a dormir.
Entre un par de comentarios, inversiones arriesgadas, delirios misticos de una economía que ante mis ojos es absolutamente falaz, no pude contener mi opinión y hable.

Dije muchas cosas que tenia guardadas hace tiempo. Como hace tiempo también, mi progenitor no puede despegarse de una culpa dominante e hiriente. El no haberme podido ayudar cuando mas lo necesite, cuando era chico.

Quizás ahora cuente yo, con la suerte que él esté  siendo de gran ayuda para mi progreso académico y mi vivir cotidiano. A nivel económico estamos hablando. Pero no puedo borrar de mi memoria, no mi sufrimiento. Sino las lagrimas derramadas  por mi madre a lo largo de tantos años de inestabilidad económica, que decantarían en un desequilibrio emocional por parte de quien les escribe..

Sucede que la persona que les comento, la misma que está ahora llorando -mientras sostiene un vaso de cerveza- no es quien sino, aventurado en sus ilusiones, se arrojó a los brazos de una señora mayor, a fin de conseguir un  status socio económico mejor.
Siempre explicó que amó y ama a mi madre y a mi, que por eso mismo tuvo que alejarse para hoy poder ayudar. 
Tiene su lógica, he de admitirlo.. 
Lo que no  puedo concebir, es que se plantee la imposibilidad de poder ver que creci.
Ya no soy mas ese nene que a llanto vivo lo pedia en cada cumpleaños.
Ni ese piojito que observó en su infancia, como se ausentó quien debería de haberle sostenido la mano derecha al entrar al jardín el primer dia.
Calculo que ésta exocitacion de sentimientos hechos letra, no son mas que un método para no caer en esas benditas lagrimas que tanto he utilizado como recurso hasta el dia de la fecha.

Que un ser de ese talante, se reduzca a llanto delante mio, no me produce lo que pensé que produciría –felicidad-  sino… me hace sentir fruto de una decepcion viviente. De quien vive en su pasado.
No  logro comprender   como una persona mayor, a sus cincuenta y tantos,  no pueda tener el  tacto de callar ciertas cosas. 
Puede que el alcohol lo haya dominado. Y haya visto conveniente poder expresar su dolor afirmando: “todo lo mío es tuyo, no creo llegar al año próximo, quiero dormir”.

Comenzaron las lágrimas en este punto.  Puesto que no se que sentir. O quizás sienta demasiado. Odio, ira, rencor, lastima. Todo se mezcla. Y lo tengo durmiendo en mi cama. Donde yo reposo todas las noches. Acaso no es dormir con un enemigo?

No faltara quien opine al respecto, acotando que soy un desagradecido por todo el apoyo que me da…  a esas mismas personas las invito a medir en litros y silencios, la cantidad inmensas de emociones que padecí a lo largo de mis 21 años.


Hoy, 1 de enero del 2014. Acabo de tener el peor día de mi vida. 

jueves, 19 de diciembre de 2013

Titanic de yerba mate.

Ya sucedió un año desde que tomé ese mate mal cebado. sus cabellos rojizos, su espectacular despliegue vertical. la transformaron desde el minuto cero, en un poema digno de ser escrito.
Mucho camino ya habia recorrido.. y aun asi... esa tarde primaveral 
juro que tuve una regresion a mis primeros tiempos adolescentes...

No acostumbraba yo a llegar a horario. Solamente entonces, por la ansiedad de ver una foto viva, llegué 20 minutos antes de lo pactado. recorrí unas cuantas calles para perder el tiempo y solo lograba concebir mas nervios... miles de preguntas sucumbían mi paciencia. sin embargo me amedrenté al lugar de encuentro nuevamente y sin titubear. 
Mis manos sudando, me sentía muy nervioso... 
era realmente romper una ley. cumplir el deseo de que su virtualidad se realice en persona. 
La vi salir de su casa, el sol se precipitó un poco en su cabellera, la hizo brillar. 
Me sonrió, y caí obnubilado ante su presencia.  Su voz- aunque un poco alarmante- era hermosa. Pude acostumbrarme luego de 20 minutos... 
Caminamos hasta un parque, nos sentamos, tomamos mate, charlamos de muchas tonterias -como solian ser casi todas nuestras charlas- transcurrió todo ese intercambio, y no pude un segundo, despegar mi mirada de sus dos soles... hasta el momento en que tuve que despedirme.. 
recuerdo muy bien mis ultimas palabras: "chau, nos vemos... veo si te hablo
me río de mis propias palabras.
si precisamente era y soy yo quien se muere por hablarle.
Por momentos llego a pensar que Fue para ella, una tarde mas... y para mi... todo un evento especial.. 
no supe que hacer. A decir verdad, nunca supe que pretendia de mi.. solo accedió a verme. y yo me moria de ganas de hacerla feliz.
Al dia de hoy sigue pendiente esa expectativa en mi, esa que ella misma no se atreve a matar.  
Se me da por pensar, que no soy esa clase de hombre con el cual se siente atraída.. o quizas si, y no quiere ver perecer su orgullo al decírmelo...
Y la historia queda abierta,
Parece ser que yo no puedo darle un sentido grafico a sus palabras... 
es la primera vez en mi vida, en la que algo asi me sucede. 
la indeterminación es algo que me mata. 
Sé que no voy  recibir respuesta..
de igual manera... la espero. 

miércoles, 20 de noviembre de 2013

00:14:33

Transcurría ésta tarde como cualquiera,  como casi siempre, estaba leyendo para rendir una materia que injustamente estoy obligado a rendir. Las tareas del hogar ya cumplimentadas, el almuerzo preparado. Una llamada de un gaucho provinciano me ablando la paciencia, pero todo continuó bajo su cause.
Nada que mereciera la pena contar, hasta aproximadamente las 16 hs...

Sucedió en un instante, una fragancia viajó 300 km al norte,  abrió las puertas y llego a mi. Me removió un nerviosismo que hace tiempo no experimentaba, esa punción catexica estaba en mi panza, se magullaban las palabras en mi cabeza en los segundos posteriores al  "te llamo?" era un huracán callado, temía no poder contestar, no estar preparado para crear el vinculo.

Sonó mi telefonó, y puedo jurar que la vi parpadear su mirada, expectante, del otro lado del sonido. Paladeamos diversas condiciones foneticas, me hizo desprender una sonrisa con el primer silencio, asi de impredecible fue.

Habló.  y parecióme una voz tersa y amable (quizás fantaseé durante un tiempo con su tono de voz), aun sin perder lo novedoso de su tono. Mi ironia y su sarcasmo complementaron como si fuese habito el oírnos. Fueron breves minutos de un ariete ficticio golpeando mi pecho, entre carcajadas, risas, gestos que no vimos, pero imaginamos. Ni el ruido de los autos fue suficiente distraccion, para dejar de absorber el aroma que desprendían cada una de sus palabras.

Por primera vez llegué a saborear lo dulce de una risa, no competí por ella, solo la oí llegar, y me inundó.

Finalizó ese nexo virtual que nos acercó un poco más, y me sentí diferente, fue -creo yo- más el impacto de su propuesta escrita, que el contenido en sí de lo que pasó. La sorpresa me enmudeció y me llenó de sensaciones.

Confieso que soy un tanto excéntrico y muy Romeo en esta época donde las Julietas se esconden del sol para no quemarse. Pero mis cuerdas vocales expresaron la emoción mediante palabras pisadas, apuradas, atolondradas. Lo notó y fui motivo de su gracia, aun así, no me importó y proseguí siendo yo. mostrandole lo mucho que me provocaba, aunque fuese solo un dialogo.

Fui un tanto inentendible, tenia tanto por decir y tengo tanto por decir todavía....

Continuo a la espera de otra oportunidad, de acercarme y abrazarla con mi respiración o bien, de hacerla reír, ella que tanto se lo merece. Con eso, puedo estar espasmódicamente feliz.
 Por que SER feliz no se puede, se puede elegir ESTAR, tal vez un dia, tal vez un mes, o sólo 14 minutos con 33 segundos.

martes, 12 de noviembre de 2013

Crónicas de un duelo anunciado.

Fue abrir los ojos y mirar su silueta respirar...  estaba cansada, lo pude advertir en cada suspiro de sueño que oí. Estábamos los tres, ella, yo.. y la luna. Nos observaba por la ventana que habia dejado abierta, el calor nos agobió aquella noche. Quizás fue ese Latitud 33 que me tomé, pero la sombra brillaba. Y mis parpados no alcanzaban a abrirse lo suficiente, para disfrutar ese espectculo penumbro.
Parecia un cuento de terror. no por su contenido en si, sino por el hecho de saberlo- como todo en la vida- efimero.
Y me convenci mil veces,  que quedarian impregnadas esas imagenes en mi cabeza, serian las fotos que nadie puede ni podrá sacar. Ese momento unico, sería el póstumo paso a la transgresión.
Pasó la noche, y por la mañana, muy altiva se replegó sobre su ropa, me saludó con un beso que me sabía a perdón.  Estaba escrito en su mirada, puesto que nunca dejé de mirarla.
Transcurrió el momento, fueron a un recital, transcurrió la noche.
 y sentí como la verdad me golpeaba la puerta.
Dude un segundo, pensando en lo maniosa y autolesiva que podria ser mi consciencia.
Me senti un paranoide. o me lo habran hecho sentir -eso está en discusion-.
Pasó un dia, no recibi noticia alguna. Preocupado desisti en mi impetu por no levantar el telefono.
Le dije con tono de preocupacion - " hey, gorda, te pasa algo?" a lo que recibi la respuesta mas gélida de mi vida "no, estaba durmiendo nada mas, necesitas algo?".. no fue lo que enunció en si, sino su tono de voz. ya no era yo su ser amado, era una mochila que le sopesaba en la libertad.  Mi unica respuesta fue "si, quiero verte"... a lo que un silencio de velatorio acompaño mi frase. Yo en expectativa, ella en discrepancia de sentimientos.
Logré verla ese mismo lunes.. jugamos a las cartas, nunca voy a olvidarlo. Me enojé con ella por un segundo y fue la excusa perfecta para demostrarme su frialdad en la máxima expresión -que hábil resultó ser-.
Pasó el momento, y luego de una hora, decidí marcharme, no podía estar ahí.
Retorné a mi casa envuelto en lagrimas, no podía guardarlas, ya me sobrepasaba la impotencia. Fue luego, que ella enojada, me hizo sentir que yo estuve mal.. (me manipuló abiertamente, debo confesar)
Pasaron unos días, los peores y mas largos para mi. Dejé de estudiar, deje de leer, de salir, absolutamente mi mundo se detuvo al compás de unas agujas que no rotaban, y un mensaje que no tenia intensiones de llegar.
Llegó el viernes. y yo tenia un recital al cual asistiría con una amiga, tenia una inmensa mezcla de ansiedad, no solo por verlos tocar, sino por oir a la que en aquel entonces, poseía toda la verdad del universo. (una vez mas, la idealicé)  y solo lloró, lloró, lloró... me miraban esos ojos pardos, y no emitían palabras. Solo lloraban perdón y poco a poco, mi fantasía nefasta fue tomando la dureza de una piedra. Fue haciéndose real. Lloró y una vez mas, me besó, yo sin querer aceptar a realidad, me fui prometiendo volver a verla.

Ya era tarde. su monstruosa debilidad, carcomió sus promesas. dejando nula cualquier expectativa de futuro. No podía perdonarla. Ella tampoco quería que lo hiciese -lo sentí-. Se me estrujó el estomago por los consiguientes 5 meses, y alimenté mi rencor, mi odio, me fui encerrando en la palabra rota. La palabra "amor", estaba hecha pedazos.

Desde entonces comprendí, que el valor de una palabra puede ser mayor a cualquier cifra cuantificable.
Si de algo soy consciente, es que no haré al prójimo lo que he padecido. nadie se merece padecer la hipocresía de un sentimiento histerogeno. ni a mi enemigo le deseo el mal de amores, esa mezcla de miedo, esperanza, angustia, dolor visceral, cosquillas tautologicas... nadie se merece ese circo.

Fui victima, peor aun, fui voluntario.

Todo estaba anunciado, cada paso que erguía la pitonisa, cada segundo que se inmiscuía en un mar de risas. Elaboré el duelo antes de perderla. Elaboré mi propio duelo. Por que desde entonces, murió en mi, una parte.

Y no la extraño, no la lloro.
Me extraño a mi mismo, me lloro el haberme perdido yo.
pero es parte de un ciclo llamado vida, y este afán peligroso que tiene la misma,
 de derrumbarnos cada tanto las estructuras
 para hacernos temblar, llorar, pensar, dudar.... crecer.
Gracias vida.
gracias.
 por dejarme reconstruirme,
aunque las lagrimas cuesten sangre.
aunque las lagrimas cuesten tiempo.


lunes, 4 de noviembre de 2013

el primer no.

Encontré un documento de texto, uno de esos en los que eran depositados los historiales de las conversaciones.. cuando existia el messenger, en la epoca de los fotologs. y quiero contarles una historia.

La encontré un dia navegando. podria yo tener unos 15 años supongo, sé que me pasaba horas  y  horas frente a la caja boba (no muy diferente a la actualidad)
Se dió que entre página y página llena de fotos con caras vacias, la encontré. escondida tras sus lentes de sol -esos que nunca quiso sacarse, para no mostrar la debilidad- posando, buscando alimentarse como yo, de una mirada ajena. 

No pensé jamás, que el otro lado de la pantalla, estuviese tan cerca de mi, solo unas cuadras nos separaban y la vida se ocupaba hasta entonces, de mantenernos separados. algo inexplicable.
y le gusté, quizas por lo estetico, quizas por algun comentario que redobló la apuesta. eramos el rey y la reina del histeriqueo. tras la pantalla todos eramos valientes en aquel entonces. 

Eramos dos actores de la moda. compitiendo con frases un tanto absurdas. instalando a cada dia, cada hora, cada palabra, una duda. sin duda, era un proceso de seduccion adolescente. no por nuestra edad, sino por la falta de forma, la carencia fundamental de objetivo. hablabamos a un aire, pensando que no existiria.

Pero yo era real, y al parecer, ella tambien. 

Hacía mucho calor esa tarde de viernes, caminé las 6 cuadras más largas de mi vida, hasta donde supuestamente era el lugar de encuentro. 

Un videoclub, era donde ese nick, esas fotos, se harian carne y se transformarian en palabras, gestos, 
miradas nerviosas, tal asi como chistes de humor negro que al dia de hoy me siguen dando miedo.-siempre fui cagón, no voy a cambiar eso- 
y llegué, abrió la puerta, su caminar me impactó, o quizás su pantalón. 

Recuerdo con tal seguridad la cantidad de pelotudeces que hablamos, hasta que tuvimos que despedirnos, nadie dijo hasta luego, no fijamos un segundo encuentro. pero sabia que habia hecho mella en esa figura tan salvaje. 

Siguieron las charlas, concretamos un segundo encuentro, el destino fue el cine de trasnoche, donde vi mi primer pelicula de terror en la pantalla gigante: Actividad paranormal 1.  mi pulso se habrá acelerado unas 27 veces a lo largo de toda la pelicula, no por el miedo, sino por poder aproximarme a la voracidad de su cabellera marrón, dicha cabellera desprendian un lindo aroma el cual hoy no recuerdo bien..

Salimos de ese circo de adrenalina, caminamos por la peatonal pungueada por la soledad. eramos dos almas que palpaban el aire mientras callaban. 
Ya no ibamos separados, supongo que en algun instante de valentia cruce mi brazo por su espalda hasta tocar su cintura. llegamos al monumento de la ciudad, nos sentamos, habia mucho viento pero aun asi podia oirla. le conte un par de historias quizas sin poco sentido. y una que otro comentario sugerente voló por ahi.
En ese momento me di cuenta de lo que me estaba sucediendo, esa cabellera salvaje estaba teniendo toda mi atencion. y quizas muy infantilmente solo pensaba en besarla. 

Sucedio entonces, el beso? NO. se largó a llover.  casi automaticamente le dije: -"creo que nos tenemos que ir, solo por que el clima quiere, yo no quiero"... acto seguido pude ver como una sonrisa llena de dientes me hizo parpadear la voz. Comenzamos a caminar y es ella quien se posiciona debajo de mi brazo- crei flotar-. A los pocos pasos, soltó una frase "caminar bajo la lluvia, bien de pelicula, no?"

Nos tomamos un taxi. y fue el viaje mas corto de mi vida, no queria dejarla bajar, no queria despedirme. 
intentó saludarme, fui un poco audaz o quizas fue puro fervor de los nervios, le corrí la cara en el momento exacto. fue entonces, cuando sumergi todo mi deseo, en sus labios. habrán sido segundos, pero me bastó para no arrancarla de mis pensamientos.

Pasaron los encuentros, las charlas, y no estaba preparado para admitir que realmente erotizé mucho su figura, la llene de planes, besos y abrazos, que no sucederian nunca. no pudo garantizarme un abrazo sin tiempo, de esos que tanto buscaba. 

No era ella la culpable, siempre tan independiente, su egoismo no era voluntario, estaba herida y yo sin medicina para curarla. nunca pude culparla, nunca pude quizas, olvidarla.

Me habría fallado por primera vez, eso que todos llaman amor. 


Confesión 21: La carta a Agustina.

Se acercaba la noche, y veía como cada estrella impregnaba con mas fuerza las gotas de lluvia que reposaban sobre mi ropa.
No sé bien que hora era, yo solo estaba en una esquina desconocida. esperándola..

Habíamos quedado en pasar una noche juntos, quizás salir, -aunque las urgencias de sus palabras me dieron a entender otra cosa- Siempre la vi como una amiga lejana, una conocida.
Quizás no pensé en ella de la misma forma en la que fui pensado. Siempre hubo un feeling meta-situacional, no nos decíamos nada, pero mas de una mirada me había devorado ya mi boca.

Ya la había recorrido de punta a punta, pude saborear en otros tiempos, todas sus palabras. Y aun así, era una desconocida. Era una amiga.
Recuerdo fuimos a comprar helado, caminamos como dos conocidos, a medio metro de distancia, sin embargo, sentía como su mano buscaba coincidir con la mía. Negandola de forma sutil, me rasqué la cabeza, agarré el celular varias veces. No quería perder su mirada en el mar de ilusiones que ya se estaba creando.

Sabia que iba a ser algo muy duro para ella, saber que no podía enamorarme, mucho menos sentir algo. Se me estrujó un poco el corazón cada cuadra que caminamos hasta llegar. La dejé elegir sus gustos preferidos, antagónicos a los míos. y sonreí, como a ella tanto le gustaba.

En el tan deseado departamento, luego de comer el helado, nos posamos quizás muy de repente, los labios sobre las comisuras. transcurrió todo fuera del registro del tiempo. Creo yo que fueron sus feromonas las que hablaron. La metáfora se posó sobre la cama. Y yo, temiendo por lo que sucedería después. Cuando decida hablarme de lo que ya había demostrado con la piel.

En tanto prendió un cigarrillo y me miró a los ojos - puedo jurar que se me vino el mundo abajo- me dijo: " ni imaginándomelo, hubiese creído que esto fuera posible, gracias"
y ese gracias, retumbó muy pesado en mi cabeza...
Para completar la situación, me agarró la mano y la llevó directo a su corazón diciendo: - "estas acá, aunque no quieras"

Por primera vez en 21 años me sentí una completa mierda, el daño ya estaba hecho, no hecho, pero si germinado.  No emití muchas palabras luego de ese momento, solo empecé a sentirme mal, como si el asco a mi falta de romanticismo, hubiese atacado mis vísceras.
y me fui, diciéndole que me perdone, rodaron por mi cara las lagrimas de la desgracia. de poder sentirme amado y no poder corresponder.

Brillaban las estrellas ahora, sobre las lagrimas que no pude aplacar.
y ella ahí mirándome, sin saber como contenerme, creo no entendió nada, o quizás, entendió todo lo que tenia que entender.

Hoy la vi, es una estrella lejana, una fiel amiga, una hermana. que disfraza su mirada cada vez que me ve caminando por la ciudad y me saluda reprimiendo todo su deseo. Quizás sea mejor así. No pude. No se merecía soportarme.

Ya sentiré  y será tarde.